En defensa del neoliberalismo

Honduras y el ALBA

Julio Castillo, Honduras CA

Cuando Manuel Zelaya Rosales llego ganó las elecciones presidenciales en Honduras en el 2005, era prácticamente un desconocido, de hecho ganó apenas con poco mas del 23% del electorado en unas elecciones donde el gran vencedor fue el abstencionismo, al igual que en toda Latinoamérica, la pobreza conceptual de las campañas y el mas desempeño de los partidos tradicionales (en el poder desde 1894), no entusiasmaron a la gente.

Los dos principales candidatos parecían ser simples caciques conservadores producto de la maquinaria de cada partido, Porfirio Lobo Sosa por el partido Nacional, presidente del congreso nacional y empresario agropecuario, inevitablemente la tenía difícil para ganar las elecciones dado el duro sacrificio económico exigido a sociedad para lograr la condonación de la deuda externa de Honduras, por parte del presidente Ricardo Maduro, de su mismo partido.

Por su parte los liberales presentaban a Manuel Zelaya Rosales, empresario maderero, de quien solo se sabía que no tenía formación universitaria, y que había sido gerente del FHIS (Fondo Hondureño de Inversión Social) una agencia del estado de carácter asistencialista que recibió fondos cuantiosos de la cooperación internacional durante la emergencia del huracán Mitch, lo que permitió aumentar el escaso perfil político de Zelaya, quien fungía en el cargo en ese momento.

El giro a la izquierda
Dos características principales se hicieron evidentes durante el proceso electoral en la personalidad del virtual ganador, la escasa formación académica del mismo y una marcada intolerancia para la crítica (sazonado todo ello por una peculiar verborrea inteligible entre cantinflesca y demagógica), a pesar de ello fue electo por el pueblo con la esperanza de que elementos profesionales y capaces de las distintas facciones de su partido le brindarían la debida asesoría.

No fue así, desde el día de toma de poder las extrañas peculiaridades del candidato comenzaron a emerger, cuando se negó a leer el discurso que le habían redactado y prefirió declamar una perorata anti imperialista de fuerte gusto setentero.

En un país que acababa de concluir un arduo proceso para la condonación de la deuda, y cuando parecía que no podría haber mas excusas para retrasar un proceso de modernización urgente, incluyendo:

fortalecimiento del registro de la propiedad, reforma fiscal, de la seguridad social, de las leyes laborales, desburocratización de la economía en general.- Toda la agenda que los gobiernos anteriores habían manejado aunque con una pasmosa lentitud, los giros erráticos que la nueva administración comenzaría a tomar desde el 2006 dejarían a muchos pasmados, por acontecimientos como los siguientes:

*Para resolver la crisis de los combustibles una licitación, a pesar de que el estado ha fracasado en todos los proyectos que han emprendido y de que los mercados libres, ofrecen precios mas bajos para los consumidores.
*Medidas populistas a secas, matrícula gratis en el sistema de educación pública (como si la infraestructura educativa de verdad no costara nada), gigantesco subsidio al transporte, pagos exagerados al gremio magisterial (por encima incluso de lo que pedían en sus huelgas).

Petrocaribe y ALBA
A todo esto la esperanza de que la línea conservadora del partido seria capaz de controlar a su creación resultó falsa, a toda crítica a su gestión Zelaya a respondido con la destitución del funcionario en cuestión, a casi treinta meses de inicio de su gobierno ha destituido a casi todo su gabinete, desechando a algunos de los mejores elementos del partido y sustituyéndolos por personajes mediocres.

Lo que parecían ser palos de ciego sin embargo toma cada vez mas la forma de metodología disfrazada, pleitos con el resto de poderes del estado, con la prensa libre, peroratas antiimperialistas, es una película que ya hemos visto antes y consecuencias nefastas en otros países del área, escándalos como el intento de imponer el sistema “hoy no circula” en las principales ciudades del país, sin remitirlo primero al congreso nacional sino vía decreto del ejecutivo, cerrar el aeropuerto Toncontín luego de un accidente castigando así a la ciudad capital Tegucigalpa de alcalde opositor, han parecido ser meras tretas para avanzar con la ayuda de su principal asesora Patricia Rodas (de reconocida vinculación con el sandinismo nicaragüense) en una agenda distinta a la esperada, y que si la hubiese presentado en campaña, probablemente no habría ganado, en un país donde la extrema izquierda radical no fue capaza de crear una guerra civil en lo años ochenta por falta de apoyo popular y donde el voto comunista representa menos del 1% del electorado.

El momento apoteósico de esta algarabía la hemos vivido en los últimos días con la firma del ALBA en Tegucigalpa (simbólico pues el congreso aun no lo ha visto), en medio de las procacidades típicas de Hugo Chavez y de cientos de campesinos “acarreados” por 150 Lempiras y el almuerzo (como en los viejos tiempos) y la cereza del pastel el aviso esta semana de un aumento del 70% a los empleados públicos que ganan menos de cinco mil Lempiras mensuales y cuando vía Petrocaribe el estado esta importando combustible de Venezuela no mas barato si no a crédito.

Como ya hemos dicho, agitación de masas, movilización permanente, política del ruido, violencia callejera, tomas de carreteras y calles, huelgas injustificadas (y de compadre hablado), erosión del poder adquisitivo de la clase media, divide y vencerás, finge tener una mayoría que no tienes, repite una mentira tantas veces que termine por ser la verdad, todo esto ya lo hemos visto antes en algún otro lugar, que se repita aquí y ahora es una pesadilla que puede tener mejor final si las élites de siempre se apresuran a realizar los cambios necesarios para que esta situación no se vuelva a dar, al fin y al cabo la facción de Zelaya no es mayoría ni dentro e su partido ni en un pueblo que tiene miles de parientes trabajando en USA, mas preocupados por la renovación del TPS o por la perspectiva de una tratado migratorio que por aventuras rocambolescas.

Tal vez Zelaya nos haya engañado en el 2005, todos pensaron que era un tonto, pero no, era un perfecto idiota latinoamericano.

Septiembre, 2008

 

 

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