En defensa del neoliberalismo
 

Los empresarios inmigrantes
 

 


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The Wall Street Journal


Todo el mundo sabe que Intel, Yahoo, Google, eBay y Sun Microsystems son compañías tecnológicas norteamericanas que han conseguido grandes éxitos.  Pero son menos los que conocen que los empresarios emigrantes desempeñaron un papel en la fundación de cada una de ellas...y de muchas otras. 

Después de un proceso electoral en el que se puso de manifiesto una desproporcionada cantidad de actitudes contra la inmigración, un estudio reciente de la Nacional Venture Capital Association constituye un oportuno recordatorio de que los trabajadores extranjeros hacen contribuciones importantes a nuestra economía

Bajo el título de “Hecho en Estados Unidos: El impacto de los profesionales y empresarios inmigrantes en la competitividad norteamericana”, el informe halló que “en los últimos quince años, los inmigrantes fundaron el 25% de las compañías que cotizan en bolsa y estaban respaldadas por capitales de riesgo. Estas empresas emplean a unas 220,000 personas en Estados Unidos y su capitalización bursátil actual “sobrepasa los $500,000 millones, lo que constituye un significativo valor añadido a la economía norteamericana”. 

Los autores también investigaron las compañías privadas de menor tamaño respaldadas por capital de riesgo y descubrieron que casi la mitad de sus fundadores fueron inmigrantes. Los proteccionistas insisten en que los inmigrantes “roban” puestos de trabajo a los trabajadores nativos, pero este estudio encontró pruebas de que estos inmigrantes más bien expanden el mercado laboral. Según el estudio, “casi dos tercios (el 66%) de los  inmigrantes que fundaron compañías privadas con respaldo de capital de riesgo (venture capital) han intentado crear o han creado otras compañías en Estados Unidos”.

A pesar de estas contribuciones y de la posibilidad de otras, las políticas norteamericanas actuales han hecho cada vez más difícil que los extranjeros vengan a EE.UU a crear empresas. Las visas H-1b que se otorgan a trabajadores calificados tienen un tope, por lo que no tienden a reflejar la demanda del mercado, sino la atmósfera política del Congreso. En los últimos tiempos los legisladores se han contentado con difundir  los temores a la inmigración en vez de modificar la política de EU y resolver así el problema.

 
En la actualidad, los Estados Unidos otorgan sólo 65,000 visas anuales a  profesionales extranjeros en determinados campos, como es el caso de la computación y la biotecnología. Este año, al igual que en nueve de los últimos once, se llegó al tope mucho antes del comienzo del año fiscal en el que las visas se pueden utilizar. A comienzos del año en curso, John Shadegg, congresista republicano por Arizona, introdujo una medida que eleva el límite y permite que fluctúe en dependencia de la demanda del mercado. Este proyecto de Shadegg también habría reducido el tiempo de espera promedio para recibir la llamada tarjeta verde, que en la actualidad es de cinco a siete años, lo que desincentiva la permanencia de estos trabajadores calificados en EU.

 
Es lamentable que tantos colegas republicanos de Shadegg estuvieran más interesados en utilizar el problema de la inmigración de forma demagógica para acceder a la minoría.  Habría sido mejor que adoptaran la inmigración como fuente decisiva de la vitalidad económica de EU.

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Tomado de la página editorial del Wall Street Journal.
Traducido por Félix de la Uz.

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