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El Nuevo Eje
Teherán-Caracas
Mary Anastasia O'Grady
Puesto que las aspiraciones nucleares de Irán han ganado la atención
nacional, merece la pena dirigir nuestra atención a las crecientes
relaciones entre el presidente de Irán Mahmoud Ahmadinejad y el
presidente de Venezuela Hugo Chávez. El gobierno de Reagan combatió
los esfuerzos soviéticos por establecer una cabeza de playa en
Centroamérica. Quizás las intenciones de Irán merezcan una atención
similar por parte de EEUU.
El afecto y la solidaridad entre Ahmadinejad y Chávez son públicos y
notorios. Sin embargo, los dos tiranos son mucho más que simples
simpatizantes. Venezuela ha dejado claro que respalda las ambiciones
nucleares de Irán y que comparte el odioso antisemitismo de los
ayatolas. . Lo que sigue siendo motivo de especulación es en qué
medida Irán ha echado raíces en Venezuela.
En septiembre, cuando la Agencia Internacional de Energía Atómica
ofreció una resolución condenando a Irán por "los numerosos fallos e
incumplimientos de sus obligaciones"con sus compromisos del tratado,
Venezuela fue el único país que votó "no." Ahmadinejad felicitó al
gobierno venezolano calificándolo de "valiente y juicioso''.
Tres meses más tarde, en una transmisión televisada vísperas de
Navidad, Chávez declare que "minorías, los descendientes de los que
crucificaron a Cristo, se han apoderado de las riquezas del mundo."
El horrible ataque antisemita forma parte del insidioso asalto
contra la comunidad judía de ese país durante los últimos años. En
2004, comandos chavistas fuertemente armados asaltaron una escuela
judía de Caracas, aterrorizando a niños y padres. La alegación del
gobierno de que en la escuela se estaban almacenando armas nunca
pudo ser sustentada. Una explicación más razonable es que el asalto
era parte de la estrategia política de Chávez de estimular el odio
de clases: una agenda que encuentra un objetivo vulnerable en la
minoría judía del país. También es una forma de mostrarle a Teherán
que puede contar con Venezuela. Ahmadinejad rivaliza con Adolfo
Hitler en su odio contra el pueblo judío.
Es difícil decir si Chávez es realmente un antisemita o si su
amistad con los ayatolas es simplemente parte de un calculado
esfuerzo por mooestar a EEUU. No creo que tenga mucha importancia.
El resultado final es que la conexión iraní introduce un nuevo
elemento de inestabilidad en América Latina.
En sus esfuerzos por provocar a EEUU, no cabe duda de que el líder
venezolano espera que atacar al imperialismo le permita atizar
sentimientos nacionalistas y salvar a un gobierno crecientemente
impopular. Desde este punto de vista, lo mejor para EEUU sería
ignnorarlo pero no es fácil ignorer un líder latino decidido a
fortalecer vínculos con dos de los peores enemigos de EEUU:
Ahmadinejad y Fidel Castro.
No ews ningún secreto que Chávez está destruyendo la economía
venezolana mientras busca notoriedad internacional. Escasean
alimentos que abundan hasta en los países más pobres. Escasean la
lecha y la harina para las tradicionales "arepas" así como el
azúcar. Falta el café porque los tostadores dicen que los controles
gubernamentales han fijado un precio por debajo de los costos,
obligándolos a sufrir pérdidas. La respuesta de Chávez ha sido
amenazar con nacionalizar la industria.
Se están aboliendo los derechos de propiedad. Esta semana, las
autoridades invadieron numerosos apartamentos "no ocupados"en
Caracas para entregarlos a los simpatizantes chavistas, parte de un
plan más amplio para supuestamente "igualar" el nivel de vida de
todos los venezolanos.
Recientemente se hundió un puente en la principal arteria que
vincula a Caracas con el mayor aeropuerto del país, el puerto y una
enorme comunidad que lo utiliza para ir al trabajo. Esto ha sido
visto como un micocosmos de la decadente infraestructura de la
nación. Además del daño al comercio, esto ha provocado enormes
dificultades al estimado de 100,000 personas que viven en la costa
pero trabajan en Caracas, según me dijo Robert Bottome, editor de
Veneconomy. El colapso desvió todo este tráfico hacia un viejo
camino de dos sendas con más de 300 curvas. Ahora está cargando con
el tráfico de los carros durante el día y con el tráfico commercial
durante la noche, con los obvios atrasos.
Problemas de infraestructura semejjantes están en el horizonte
petrolero. Los pozos venezolanos están experimentando un índice de
agotamiento anual del orden del 25 por ciento y hay pocas
inversiones gubernamentales en el sector. En noviembre, los
analistas de mercados emergentes de Goldman Sachs comentaban sobre
un incendio en un "importante complejo de refinerías" en el que
resultaron lesionados 20 obreros: "En los últimos meses, ha habido
una serie de accidentes y otros prboemas de infraestructura que los
expertos petroleros atribuyen a inadecuadas inversiones de
mantenimiento y falta de conocimientos técnicos para administrar
complejas operaciones de exploración y refinería."
A Chávez no parece importarle mucho nada de esto, como si la salud
de la economía fuera la última de sus preocupaciones. La política
exterior le interesa mucho más. El año pasado, la agencia de
noticias iraní MEHR dijo que los dos países habían firmado contratos
valorados en más de $1,000 millones. Al parecer, los iranies, que
gobiernan una economía que se está cayendo en pedazos, van a
construir 10,000 unidades residenciales así como un grupo de
fábricas en Venezuela, si vamos a creer a MEHR. Chávez dice que
estos acuerdos - financiados con ingresos que pudieran emplearse
mejor en la reparación del crítico puente -- incluyen la
transferencia de "tecnología" iraní así como la importación de
"profesionales" ironies.
Los detalles sobre las "fábricas" iranies - fuera de una famosa de
tractores y otra igualmente famosa de cemento - permanecen muy
vagos. Pero lo que está claro es que la importación de agentes
extranjeros provenientes de dictaduras afines a Cchávez no ha sido
una experiencia positiva para los venezolanos. Los cubanos
importados están aplicando sus "capacidades" en asuntos de
inteligencia y seguridad estatal, para detrimento de las libertades
venezolanas. Es dudoso que una creciente presencia de iranies en
"fábricas" por toda Venezuela vaya a aumentar la producción de
ninguna mercancía útil. Las agencies de inteligencia de EEUU harían
bien en averiguar exactamente en qué proyectos realmente están
pensando Chávez y Ahmadinejad. Casi seguro que no son nada bueno.
Tomado de The Wall Street Journal
Traducido por AR |
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