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La angloesfera
Ricardo Valenzuela
“Tanto peca el que mata la vaca, como el que le agarra la pata”
Los EU anuncian la construcción de un muro fronterizo, y “retiemble
en su centro la tierra.” Después de siglos practicando el deporte
favorito en nuestra región, culpar a los gringos desde nuestra
pobreza, opresión, nuestra escalofriante deuda, terremotos,
sobrecalentamiento del planeta, el derretimiento de las regiones
polares, la muerte de Pedro Infante, algo empieza a emerger como
consecuencia.
Si regresáramos el reloj doscientos años, veríamos una América
Latina ocupando el 90% del continente. Rica, bajo el concepto de una
economía agraria. Observaríamos trece pequeñas colonias conformando
un nuevo país, los EUA. La gente vivía sin electricidad, agua
entubada, sanitarios en casa, teléfonos, computadoras, automóviles y
el promedio de vida era de 30 años. Pero, en estos últimos 200 años,
los seres humanos han creado más riqueza que en los 200,000
anteriores.
Ni el mismo Nostredamus hubiera sido capaz de predecir que, esos
trece anémicos territorios, doscientos años después, producirían el
80% de la riqueza del continente y serian responsables de gran parte
del progreso de la humanidad. Pero en aquella era, los habitantes de
América Latina consideraban a los colonos ingleses huérfanos del
destino, asaltantes de los galeones españoles, protestantes sin
futuro.
Mientras en la Nueva España se establecía al Virrey, el
mercantilismo y el monopolio de la iglesia católica, en las ex
colonias inglesas se iniciaba un proceso nunca atestiguado: El
asentamiento de gente libre de las cadenas monárquicas y religiosas
para, elevando la libertad como su valor político supremo, darse al
moldeado de su nación. Esa libertad, le daba vida a un novedoso
actor económico en la figura de hombres innovadores, amantes del
riesgo, para, sin interferencia del gobierno, detectar necesidades
para satisfacerlas. Ellos serían el motor de la nueva nave…los
verdaderos empresarios.
Pero el pequeño país desarrollaba un gran apetito territorial y,
cortesía de los carnavales políticos de Francia, México, España y,
finalmente, Rusia, emergían mostrando un rostro diferente que se
extendía desde el Atlántico hasta el Pacifico, adornado con algunas
islas regadas por el mundo. Frente a ello, la relación entre
nuestros países nacía enferma y condenada.
Al callar los cañones de la primera guerra mundial, los EU emergían
como el único participante no destruido por el conflicto y, de esa
forma, consolidar su hegemonía mundial cuando, su liberalismo
económico del siglo XIX, en cierto tramo de la jornada les
permitiera controlar casi el 50% de la riqueza mundial.
La respuesta de América Latina, se entregaba en pergaminos plagados
de resentimientos y enfermas ideologías como la suma cero, la
sustitución de importaciones, el nacionalismo revolucionario, somos
pobres porque los gringos son ricos. Pero al disiparse la bruma de
ese mar de lágrimas, aparecía una realidad irrebatible: Nuestras
economías no han podido llegar al 20% del valor de la de EU y más
los odiamos.
Durante los últimos 25 años, los EU han tratado que la América
Española aborde el mismo buque. Sin embargo, las respuestas son los
Hugo Chávez y sus alianzas con Irán y Corea del Norte.
Concentraciones, en su principales ciudades, de cientos de miles
exigiendo se legalice su situación migratoria, y otros tantos
esperando en la frontera. El narcotráfico adueñado de toda la franja
limítrofe para declarar la segunda zona autónoma de México, puesto
que Marcos ya tiene la primera. Si decoramos todo esto con una
fotografía de Oaxaca, tenemos el cuadro completo.
Ante un renovado antiamericanismo, empieza a tomar forma algo
gestado desde hace tiempo. En nombre de Margaret Thatcher, Henry
Kissinger y Robert Conquest, se han extendido invitaciones para el
lanzamiento de, The Anglosphere Institute el cual, ocurrirá este 11
de Octubre en la ciudad de Washington. Como platillo fuerte del
evento, se sirve una conferencia del escritor argentino, Claudio
Véliz, autor del libro: The New World of the Gothic Fox. Culture and
Economy in English and Spanish América.
Esta organización, promueve una alianza entre naciones de habla
inglesa que incluye los EU, Inglaterra, Canadá, Australia, Nueva
Zelanda, Sud África, Irlanda, la India, pero abierta a otros países
que comulguen con sus valores culturales representados por:
Individualismo, estado de derecho, respeto de contratos mas allá de
círculos de amigos, y la libertad como el valor político más
importante. Países con vigorosas sociedades civiles que han
construido gobiernos constitucionales y gran desarrollo económico.
Es un hecho el que tales valores son abrazados por muy pocos países
del mundo y, de forma especial, en Europa son rechazados por
naciones como Bélgica, Francia, Italia y Alemania provocando la
recurrente Euroesclerosis. Pero, sorprendentemente, la mayoría de
naciones ex satélites de la Unión Soviética, encabezados por
Estonia, los han hecho suyos con resultados increíbles.
La Angloesfera no promueve establecer un súper estado estilo Unión
Europea, sino una red de cooperación especial entre naciones que, no
sólo comulguen en valores, no se odien entre si. Hace ya un llamado
a los EU para detener sus fracasados intentos para seducir a la
América Latina, a Inglaterra para no perder su identidad ante la
Europa socializada, para que Australia no asuma identidad asiática
y, de esa forma, darle vida al gran acuerdo del siglo XXI; una red
de países configurados por los valores que convirtieron a los EU e
Inglaterra las potencias del mundo.
¿Predicciones? La constitución del grupo para, mediante alianzas
militares y los ejércitos más poderosos de la historia, protegerse
del terrorismo. Para, estableciendo los verdaderos mercados libres,
libre flujo de bienes, capital e ideas, y el reinado de la ley,
construir infinita riqueza tomando control del timón de la
revolución tecnológica. El “Commonwealth cibernético” del siglo XXI.
Serias fricciones con China y Rusia.
La desaparición de la ONU. Una nueva guerra fría pero “light,” y
otra muy caliente con musulmanes extremistas y, en especial, los EU
con una América Latina Bolivariana. Chile, Colombia, El Salvador y,
sorpresa, algunos estados del norte de México, como miembros de la
nueva alianza. ¿Será posible un México entero como miembro del club?
Dependerá de la administración de Calderón y, sobre todo, si no se
decide en consulta a través de un plebiscito estilo PEJE. ¿Apostaría
yo a esa posibilidad? NO WAY.
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