En defensa del neoliberalismo
 


Cosas en que pensar


 

 

 

Walter Williams

La semana pasada, Japón dedicó $100 millones en donaciones para luchar contra el cambio climático. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas es el líder mundial en la lucha contra el cambio climático. Recientemente, la Unión Mundial de Conservación ha reconocido el trabajo de las mujeres de todo el mundo en la lucha contra el cambio climático. Pudiéramos preguntarnos si no es demasiado tarde para luchar contra el cambio climático. Veamos.

Hace unos 65 millones de años, la Tierra experimentó uno de los cambios climáticos más rápidos y radicales registrados en la historia geológica. Ese período ha sido llamado “El Máximo Térmico Paleoceno-Eoceno.” El océano era entre 18 y 27 grados F. más caliente que hoy. En la Antártica, que hoy es el lugar más frío del planeta, había bosques.  El planeta no tenía de cascos polares permanentes.

En los pasados 65 millones de años, la temperatura de la Tierra ha subido y bajado sin ninguna ayuda de la humanidad. Mis preguntas a los guerreros del calentamiento global son: ¿Puede realmente la humanidad detener el cambio climático? y ¿cuál es la “correcta” temperatura de la Tierra?’’

Volvámonos ahora a las leyes de control de armas de fuego. ¿Qué tienen en común los 32 asesinatos de Virginia Tech, los 13 de la secundaria de Columbine, los 5 de la Escuela Media de Jonesboro Westside, los 16 de la secundaria Gutenberg de Alemania, el asesinato de 14 legisladores en Zug, Suiza, y el de los 8 concejales de un suburbio de París?  Respuesta: Todos esos asesinatos fueron cometidos en “zonas libres de armas de fuego.” Así que parece razonable preguntar: ¿crear zonas libres de armas de fuego previene realmente los crímenes?

En 1970, Israel adoptó la política de armas a los padres y maestros que estuvieran sirviendo como ayudantes escolares con armas semiautomáticas. Los ataques de los pistoleros contra las escuelas israelíes desaparecieron. En la Escuela de Derecho Appalachian en Virginia, un pistolero que ya había matado a tres personas fue detenido por dos estudiantes armados. Que la posesión de armas de fuego frena el crimen no es nada nuevo, aunque la prensa no lo reporte. Según los estimados de varias investigaciones, entre 764,000 y hasta 2.5 millones de delitos son evitados todos los años por ciudadanos armados, respetuosos de la ley, ya sea advirtiendo a un delincuente de que están armados, ya sea blandiendo el arma o disparando contra el criminal. En interés de la verdad, creo que deberíamos re-bautizar las “zonas libres de armas de fuego” como “zonas indefensas.”

Pasemos ahora alas leyes de los impuestos sobre los ingresos. En este año, 20 millones de americanos tuvieron que pagar el Impuesto Mínimo Alternativo (AMT) El año pasado fueron menos de 4 millones. El AMT fue creado en 1969 para garantizar que los ricos pagaran su parte de los impuestos eliminando varias formas de evitarlos. Pero ahora resulta que una persona que gane $75,000 al año, difícilmente rica, puede tener que pagar un AMT.

Durante el debate legislativo sobre la 16 Enmienda (la que estableció el impuesto a los ingresos) los legisladores alegaron que sólo los ricos tendrían que pagar impuestos a los ingresos. Por esa razón, golpear a los ricos, el impuesto a los ingresos tiene un amplio apoyo en Estados Unidos. En 1917, sólo la mitad del uno por ciento de los que tenían ingresos pagaba impuestos por esos ingresos. De ese 0.5 por ciento, los que ganaban $250,000 al año en dólares de hoy pagaban el 1 por ciento, y los que ganaban $6 millones en dólares de hoy pagaban 7 por ciento. Pero actualmente la mayoría de los que tienen ingresos tiene que pagar impuestos federales por ellos. 

Hay la tentación de decir que la gente que cree en el fraude de “hace pagar a los ricos” es simplemente estúpida. Yo sé que la estupidez no es una buena explicación del comportamiento humano porque, a la larga, la gente no es estúpida. Pudiera ser la ignorancia histórica: que una generación simplemente no sepa de las promesas que el Congreso le hizo a la generación anterior. Eso le permite al Congreso ver a cada una como un nuevo grupo de tontos al que estafar con el viejo truco de “hacer pagar a los ricos.”

W. William es profesor de economía de la Universidad Geeorge Mason.


Tomado de Townhall
Traducido por AR