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Argentina busca su lugar en el escenario internacional a la sombra
de Brasil
Matt Moffett
BUENOS AIRES—El creciente protagonismo de Brasil en el ámbito
internacional —coronado con su exitosa candidatura a ser sede de los
Juegos Olímpicos de 2016— lleva a su vecino Argentina a evaluar su
propio, e inferior, lugar en el escenario mundial.
En artículos de opinión, blogs y ensayos de investigación, los
argentinos están aceptando a regañadientes la idea de que su antiguo
rival los está superando, a medida que el centrismo pragmático del
presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, le gana al
populismo nacionalista de la presidenta argentina, Cristina
Fernández de Kirchner.
Mientras Brasil ganó la distinción de ser el anfitrión tanto de los
Juegos Olímpicos de 2016 como del Mundial de 2014, Argentina se ha
enredado en una serie de peleas diplomáticas con sus vecinos del
Cono Sur, al igual que con Estados Unidos. Mientras el año pasado
Brasil obtuvo el codiciado grado de inversión en Wall Street, la
calificación de inversión de Argentina está a la par de la de
Pakistán. Da Silva, que ostenta un índice de aprobación del 81%, es
un estadista internacional que mantiene buenas relaciones con el
presidente estadounidense, Barack Obama. Kirchner, que tiene un
índice de aprobación de 23%, tiene relativamente pocos amigos
extranjeros fuera del venezolano Hugo Chávez.
![[Argentina]](lugar-Argentina_files/image001.jpg)
Horacio Pozzo, un economista del sitio financiero Latinforme.com,
escribió hace poco: "En una foto, Lula palmea la espalda de Cristina
como diciéndole: 'Seguí así que nos está yendo muy bien'". Y agrega
Pozzo: "Argentina sigue dudando hacia dónde avanzar. Mientras tanto,
sigue perdiendo mercados a nivel internacional, los cuales están
siendo captados por la economía brasileña".
Brasil tiene una superficie casi tres veces mayor y una población
casi cinco veces superior a Argentina. Pero desde alrededor de 1890
a 1940, en medio de una bonanza agraria en las pampas, la producción
económica de Argentina superó la de Brasil. Desde mediados del siglo
pasado, sin embargo, la economía argentina sufrió una caída notable
en comparación con el resto de la región, y quedó relegada a una "insignificancia
dentro del contexto internacional", lamentó un ensayo reciente del
Instituto para el Desarrollo Social Argentino, un centro de estudios
en Buenos Aires. El ensayo afirmó que, durante la mayor parte de los
últimos 60 años, Argentina fue perjudicada por un pensamiento
económico estatista y localista, el tipo al que se adhiere la
presidenta Kirchner.
Las diferencias entre las políticas argentinas y brasileñas sin
dudas han sido notorias en los años desde que en 2001 Argentina
declaró la mayor cesación de pagos de deuda soberana de la historia.
Argentina soportó una horrenda contracción económica en 2002, pero
se recuperó con fortaleza en medio del auge de los commodities con
seis años de crecimiento promedio de 8%.
Brasil se tambaleó al borde de la cesación de pagos en 2002, pero
siguió cumpliendo con sus obligaciones, y ahora de hecho se ha
convertido en un acreedor neto. Aun así, la tasa de crecimiento de
Brasil desde 2003 ha sido alrededor de la mitad de la de Argentina.
Sin embargo, el clima político y económico estable que impera en
Brasil lo ha convertido en un país que prefieren mucho más tanto los
inversionistas extranjeros como los cancilleres de otros países.
Un puñado de analistas argentinos cree que las virtudes de Brasil se
exageran. Uno de los bloggers sobre economía más influyentes de
Argentina, Lucas Llach, hace poco escribió un texto al que tituló
"'No somos Brasil': por suerte". Señaló que Argentina tiene un
déficit fiscal más bajo y un crecimiento reciente más vigoroso del
PIB per cápita que Brasil, sin mencionar una tasa de homicidios per
cápita que es un quinto de la de Brasil. Llach afirmó que la
capacidad de marketing de Da Silva ha hecho de Brasil el país de
moda entre los mercados emergentes, al igual que lo fue Argentina
hace una década, no mucho antes de que su economía cayera en picada.
Llach, que nunca se ha guardado las críticas a la presidenta
Kirchner, obtuvo más de 800 comentarios acerca de la entrada sobre
Brasil, la mayoría de los cuales insistía en que estaba
completamente equivocado.
Javier González Fraga, un empresario y ex presidente del banco
central, afirmó en un artículo de opinión que Argentina debería
dejar de preocuparse sobre el éxito de Brasil y comenzar a colgarse
de él. Si Brasil está destinado a ser el EE.UU. de América del Sur,
entonces Argentina debe convertirse en algo más parecido a Canadá
que a México, escribió. |
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