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LOS NUEVOS CAMINOS DE LA LIBERTAD
Nota: El pasado 30 de junio, cuarenta y una organizaciones
opositoras cubanas, tanto dentro como fuera de la Isla, suscribimos
un documento donde reclamamos una Cuba libre de los vicios, crímenes
e injusticias de la actual tiranía comunista. A continuación su
texto completo.
PASEMOS REVISTA AL CAMINO ANDADO
Después de medio siglo de una lucha denodada y casi siempre
solitaria por rescatar nuestra libertad perdida a manos de un tirano
sagaz y diabólico los cubanos estamos obligados a hacer un alto en
el camino para reflexionar sobre los errores cometidos y analizar
los métodos más idóneos para restaurar el estado de derecho en
nuestra patria. Comencemos, por lo tanto, por reconocer que ni la
confrontación armada, ni la apelación a la solidaridad
internacional, ni la oposición interna no violenta, ni el diálogo
directo con los funcionarios del régimen comunista han logrado que
los opresores renuncien a sus privilegios y que los oprimidos
respiremos de nuevo el aire de la libertad
Por otra parte, nuestra pesadilla de cincuenta años jamás habría
sido posible sin la torpeza, la duplicidad y hasta la traición de
nuestro principal aliado, la complicidad de un mundo carente de
principios morales y la renuencia del pueblo cubano a tomar las
riendas de su propio destino. En este sentido, el embargo impuesto
por el Presidente Kennedy el 2 de febrero de 1962, contra el
régimen comunista de Cuba en represalia por la expropiación sin
compensación de propiedades norteamericanas valoradas en 1,800
millones de dólares no ha sido capaz de derrocar a la tiranía. Su
falta de eficacia ha sido la consecuencia de cambios y negligencias
en su aplicación por parte de Washington y la negativa de numerosas
naciones del mundo a colaborar con el mismo. Pero el acontecimiento
que sin dudas consolidó al régimen comunista cubano fue la firma por
el Presidente John Kennedy en octubre de 1962 del ominoso Pacto
Kennedy-Khrushchev con el entonces Primer Ministro de la Unión
Soviética, Nikita Krushchev.
LA ERRADA POLITICA DEL APACIGUAMINETO
Andando el tiempo, los Estados Unidos toleraron sin la debida
respuesta soberana agresiones contra su integridad territorial y su
seguridad nacional en la forma de invasiones humanas como las de
Camarioca en 1965 y el Mariel en 1980 desatadas por el enemigo
comunista agazapado a 90 millas al sur de su territorio. Acto
seguido, y ya en franca gestión de apaciguamiento, Washington puso
en vigor leyes y regulaciones migratorias que operaron como válvulas
de escape a la inconformidad y la intranquilidad generadas por la
opresión y el despojo desatados por la tiranía sobre el pueblo de
Cuba.
En 1990, el régimen estimuló la fuga masiva en todo tipo de objeto
flotante de una población desesperada por la opresión y la escasez
de alimentos y se desató la que fue bautizada en Estados Unidos como
Crisis de los Balseros. Washington accedió entonces a negociaciones
que culminaron en los Acuerdos Migratorios de 1994 por los cuales se
otorgan 20,000 visas anuales a ciudadanos cubanos a través de un
procedimiento que se conoce como Lotería de Visas y que es
manipulado a su antojo por el régimen comunista. En 1995, se efectuó
una revisión restrictiva en la Ley de Ajuste Cubano de 1966 por la
cual sólo los cubanos que pisaran territorio norteamericano podrían
acogerse a los beneficios de dicha ley. Esta orden ejecutiva,
conocida como “Pies Secos, Pies Mojados”, dio inicio a un oprobioso
comercio de contrabando humano, ha costado la vida a centenares de
seres desesperados y no ha logrado detener la entrada de
inmigrantes ilegales procedentes de Cuba en territorio
norteamericano.
LA COMPLICIDAD DEL MUNDO CON LA TIRANIA
En cuanto a la complicidad del mundo con la tiranía, nos vemos
obligados a hacer una apretada síntesis porque la enumeración de
todos los actos de cobardía, indignidad y avaricia de que los
cubanos hemos sido objeto por la mayoría de los países de todos los
continentes haría interminable este documento. Culpables de toda
culpa, son los países de nuestra América que han optado por ignorar
los ideales libertarios y solidarios de Martí, Bolívar, Juárez y San
Martín ya sea para formar filas con los Castro en sus ataques al
odiado enemigo “yankee” o para medrar con nuestra desgracia
disfrutando de los beneficios económicos que les ha representado la
ruina de nuestro país.
En este sentido la Organización de los Estados Americanos ha sido el
foro donde nuestros “hermanos latinoamericanos” han mostrado, para
desgracia del pueblo cubano y vergüenza de América, sus desteñidos
colores. La Octava Reunión de Consulta de los Cancilleres
Americanos, reunida en enero de 1962, en Punta del Este, Uruguay,
acordó en su Sexta Resolución “excluir al gobierno de Cuba de toda
participación en el sistema interamericano por profesar una
filosofía marxista-leninista”. Trece años después, en la Décimo
Sexta Reunión de Consulta, celebrada en julio de 1975, en San José,
Costa Rica, los amigos de Castro y enemigos del pueblo cubano
decidieron perdonar al régimen comunista y adoptaron la ignominiosa
“Resolución de Libertad de Acción”. En la misma se exime a los
estados miembros de la obligación de acatar la resolución
condenatoria de la Octava Reunión de Consulta y se les da luz verde
para sostener relaciones con la tiranía comunista de Cuba.
Con respecto a otras partes del mundo, tampoco hemos recibido los
cubanos comprensión y apoyo de las vetustas naciones del viejo
continente, con excepción de algunas de las antiguas repúblicas
soviéticas como es el caso de la República Checa. En un deplorable
despliegue de indiferencia hacia nuestros destinos, la mayor parte
de los miembros de la Unión Europea ha puesto “de facto” en manos de
España su política con respecto a la tiranía cubana.
EL BOCHORNOSO ESPECTACULO DEL VATICANO
No podemos, por otra parte, finalizar este periplo por el ámbito
internacional sin mencionar la política del Estado Vaticano, de sus
representantes en Cuba y de la jerarquía católica dentro de la Isla.
Con cuanto dolor hemos visto los católicos cubanos la política
cómplice del Vaticano y la conducta dócil, rayana en la sumisión, de
algunos de nuestros prelados ante los verdugos de nuestro pueblo.
Sobre todo, si tenemos en cuenta que las primeras batallas contra la
tiranía comunista fueron regadas con la sangre de jóvenes de marcada
militancia católica que desafiaron la muerte ante ignominiosos
paredones al grito de “Viva Cristo Rey”. Debemos, sin embargo,
destacar la entrega abnegada, el servicio social y la labor
evangelizadora de una parte considerable del bajo clero cubano.
LOS CUBANOS SOMOS CULPABLES
Los cubanos, por nuestra parte, somos culpables en gran medida de
los contratiempos y descalabros que han ensombrecido nuestro drama
nacional. Es cierto que en el curso de este medio siglo de
sufrimiento y martirio centenares de compatriotas han sido
asesinados ante paredones de fusilamiento, millares se han alzado en
las montañas o combatido en la clandestinidad y tres generaciones de
cubanos han padecido hambre, humillación y maltrato, acusados de
delitos políticos, en el infierno del sistema carcelario de la
tiranía o en campos de trabajos forzados. Pero en lo que concierne a
este momento, con las contadas excepciones de aquellos valientes que
integran la hostigada, amordazada e incipiente oposición interna, la
gran mayoría de quienes vivimos dentro de Cuba hemos oscilado entre
el oportunismo, la sumisión y el escapismo.
Quienes vivimos en el exterior no salimos mejor librados de las
cuentas inexorables que debemos rendir a nuestras conciencias. Con
las pocas y limitadas excepciones de quienes dejaron la seguridad
del exilio para combatir a los tiranos en su madriguera ya fuera por
medio de la infiltración en la isla o en invasiones financiadas con
recursos propios; así como sufrido persecución y cárcel en tierras
extrañas por su lucha contra la tiranía y de los activistas que en
estos momentos dedican, tiempo, esfuerzo y dinero para ayudar a la
oposición interna, la mayoría de nosotros hemos optado por seguridad
personal y prosperidad económica.
SOBRE LA FAMILIA EDIFICAREMOS LA NUEVA NACION.
Justo es sin embargo reconocer que ni los años, ni la distancia, ni
la insidiosa propaganda de la tiranía han logrado debilitar los
estrechos lazos que tradicionalmente han unido a la familia cubana.
La prueba fehaciente son los cientos de millones de dólares enviados
todos los años por los exiliados a sus familiares dentro de la Isla.
Esto demuestra que los cubanos somos un solo pueblo
independientemente del lugar en que residamos. Y aún más demuestra
que juntos hemos de recuperar y de reconstruir nuestra patria contra
toda opresión, contra toda maldad y a pesar de toda indiferencia.
Sobre los sólidos cimientos de la familia cubana edificaremos lo que
será la soberana, libre y justa nueva nación cubana.
LOS CUBANOS DEMANDAMOS UN CAMBIO DRASTICO.
Tengamos, sin embargo, presente que esa nueva nación cubana no podrá
ser edificada sobre los cimientos de la miserable tiranía que en
los últimos cincuenta años borró todo vestigio del progreso
alcanzado en los primeros cincuenta años de república. Una
república, sin dudas, con aciertos y errores pero donde nunca se
llegó a la barbaridad de encarcelar cubanos por el simple hecho de
pensar o el sagrado derecho de disentir. Por eso nos oponemos a todo
intento de dialogar, conversar o transigir en el más mínimo detalle
con quienes han sido los responsables de nuestra pesadilla nacional.
El pueblo de Cuba no será feliz con soluciones mediatizadas como el
levantamiento del embargo que solamente serviría para atrincherar
aun más a los déspotas en el poder. Los cubanos demandamos un cambio
drástico. Lo que demanda con urgencia el pueblo de Cuba es libertad,
democracia y estímulo a la iniciativa privada para dar rienda suelta
a la creatividad y al espíritu emprendedor de nuestros hombres y
mujeres.
SI NO NOS AYUDAN QUE NO NOS ESTORBEN
Por otra parte, quienes durante años hemos luchado contra la tiranía
comunista de Cuba sabemos que nuestro camino a la libertad ha sido
obstaculizado en numerosas ocasiones por la interferencia de agendas
y prioridades contrarias a nuestros intereses nacionales promovidas
por otras naciones. Sabemos, por otra parte, que no tenemos la
capacidad de influir sobre las decisiones de quienes quieran
comerciar o hacer causa común con la tiranía y que estamos, por lo
tanto, a merced de sus principios o de su compasión. A esos les
decimos que si carecen de principios o no les alcanza la compasión,
tengan al menos la decencia y el pudor de no ser obstáculo a la
lucha de un pueblo noble por su libertad. Les recordamos que la
historia es rica en giros inexplicables pero definitivamente reales
y documentados en que los oprimidos han roto sus cadenas y los
tiranos han recibido su justo castigo.
LO MINIMO QUE DEBERIAN HACER
De todos modos, les decimos que estaríamos agradecidos y veríamos
con beneplácito:
1- Que se mantuviera el embargo norteamericano contra el régimen
comunista con toda la fuerza jurídica y sanciones económicas de la
Ley de 2 de febrero de 1962 firmada por el Presidente Kennedy. Y
mejor aún que el mismo fuera fortalecido con las cláusulas punitivas
de la Ley Antiapartheid de 1986 contra el régimen racista de
Sudáfrica. Para ello, deberán ser derogadas las órdenes ejecutivas y
regulaciones administrativas al embargo norteamericano que han dado
oxígeno político a la tiranía permitiendo un comercio que el año
pasado superó los 900 millones de dólares, no para favorecer al
pueblo cubano sino para alimentar a los turistas que proporcionan
las divisas con las que se mantiene en el poder el régimen
comunista. Y sobre todo, que jamás se otorgaran créditos a un
régimen que no paga sus deudas y que debe 29,700 millones de dólares
a naciones miembros del Club de París.
2- Que fueran derogadas las leyes, órdenes ejecutivas y regulaciones
administrativas norteamericanas de carácter migratorio mencionadas
anteriormente en este documento las cuales han ofrecido una válvula
de escape a la tiranía para mantenerse en el poder, principalmente
los Acuerdos Migratorios de 1994 relacionados con la Lotería de
Visas y la orden ejecutiva que puso en vigor la macabra y
descabellada figura jurídica conocida como “Pies Secos, Pies
Mojados”.
3- Que se otorgara el derecho de asilo y se aplicara la Ley de
Ajuste Cubano únicamente a aquellos cubanos que demostrasen sufrir
persecución por razones políticas, así como a aquellos que
solicitasen su ingreso en los Estados Unidos bajo la protección de
la Ley de Reunificación Familiar o por razones humanitarias.
4- Que se prohibiera viajar a la Isla a todo cubano que se hubiera
acogido al derecho de asilo alegando persecución política en Cuba.
5- Que se pusieran en vigor regulaciones encaminadas a facilitar los
viajes y envíos de remesas a la Isla por parte de cubanos residentes
en los Estados Unidos, ya sean residentes permanentes o ciudadanos
norteamericanos. Esta medida contribuiría al mismo tiempo a
estrechar lazos familiares y a promover los valores de la democracia
y de la libertad.
6- Que se crearan condiciones en otras democracias del mundo
encaminadas a facilitar el apoyo financiero a la oposición interna
tanto por parte de cubanos en el exterior como de organizaciones
profesionales, obreras, religiosas, caritativas y defensoras de los
derechos humanos.
7- Que fuera aplicada en su totalidad la Ley Helms-Burton,
incluyendo sus Títulos Tercero y Cuarto, puesta en vigor el 12 marzo
de l996 como respuesta del Presidente Clinton al asesinato en aguas
internacionales de cuatro tripulantes indefensos de aviones en
misión humanitaria.
8- Que no fueran aprobados los viajes de turistas norteamericanos a
la Isla, cuya presencia en Cuba no promovería la democracia sino
prolongaría la existencia de la tiranía y, por ende, la opresión del
pueblo cubano.
9- Que se pusiera fin a la complicidad internacional de otorgar
legitimidad a la tiranía mas vieja, prolongada y sangrienta de la
historia reciente con la peregrinación de mandatarios oportunistas,
hipócritas y arrogantes que reclaman libertad para sus pueblos pero
apoyan a los tiranos que esclavizan al nuestro.
10- Que se aumentaran las horas de transmisión de Radio y TV Martí
así como se adoptaran los últimos adelantos tecnológicos de las
comunicaciones radiales para mejorar la calidad y el alcance de las
transmisiones a la Isla.
NUESTRA LUCHA CONTINUARA CON AYUDA O SIN ELLA.
Según hemos reconocido con anterioridad, resulta obvio que ni los
cubanos de dentro ni de fuera de la Isla contamos con el poder ni la
influencia para hacer realidad la lista de medidas que acabamos de
enumerar y que, sin dudas, acelerarían la caída del régimen
comunista en nuestra patria. Pero notificamos al mundo que nuestra
lucha continuará con ayuda o sin ella. Porque nosotros somos de una
estirpe que ha heredado el coraje de Maceo, la integridad de
Céspedes, la generosidad de Aguilera, el idealismo de Agramonte, el
genio político de Martí y la perseverancia de Máximo Gómez.
Para nuestro bien y el de nuestra patria, hoy sabemos muchas cosas
que antes o ignorábamos o simplemente no queríamos ver. Hemos
llegado a la conclusión de que la libertad de Cuba no será
consecuencia de un milagro obrado por fuerzas militares
norteamericanas, por una acción colectiva de la OEA, por la
solidaridad de las democracias del mundo o por la generosidad de
nuestros tiranos. Estamos total, absoluta y brutalmente solos. Solos
en nuestra lucha, en nuestro dolor y en nuestra grandeza. Solos para
fundar sin injerencias foráneas la nación soberana, libre, justa y
orgullosa de sus tradiciones y su historia que merece el pueblo
cubano.
PARA CUMPLIR CON NUESTRO DEBER NO NECESITAMOS PERMISO.
Para hacer realidad esa nación, es imprescindible e inaplazable un
plan de trabajo donde el activismo cívico supere a la dialéctica
redundante y gastada. Que dejemos de pedir permisos ajenos para
cumplir nuestro sagrado deber de trabajar por la libertad de Cuba.
Para ello, los cubanos tenemos que:
1- Demandar la libertad sin destierro ni condiciones de todos los
presos políticos y solidarizarnos con sus familiares.
2- Reclamar nuestro derecho a la libertad de prensa y ejercerlo por
nuestra cuenta aunque la tiranía lo prohíba.
3- Participar en las elecciones, denunciar las farsas electorales y
demandar elecciones libres, honestas y transparentes.
4- Exigir la libertad de movimiento, tanto de los cubanos de dentro
como de fuera, para desplazarnos en el territorio nacional o entrar
y salir del mismo sin controles ni hostigamiento por parte del
gobierno.
5- Negarnos a delatar compatriotas, a colaborar con la tiranía o a
expresar nuestro apoyo a la misma en forma o situación alguna.
6- Formar filas en las organizaciones de la oposición, de la
disidencia o de la sociedad civil para promover la democracia y
luchar por los derechos humanos.
7- Estrechar lazos de colaboración entre los cubanos de dentro y de
fuera de la Isla que luchan por la libertad expresados tanto en
apoyo financiero, como en intercambio de información y coordinación
de actividades simultáneas.
8- Promover contactos de toda índole entre cubanos de dentro y de
fuera de la Isla. Este sería el mejor antídoto contra el veneno de
los mitos y prejuicios sembrados por el régimen comunista con el
objeto de enfrentarnos y dividirnos.
9- Crear líneas de comunicación con miembros y funcionarios del
actual gobierno. Sabemos que son muchos aquellos que, aún dentro de
la maquinaria gubernamental pero con sus manos sin manchas de
sangre, comparten con la oposición el rechazo de la dinastía
totalitaria, las ansias de libertad, las aspiraciones de
independencia económica, el respeto a los derechos humanos y los
deseos de fundar una nación libre de injerencias foráneas para
disfrute igualitario de todos los cubanos.
10- Declarar una moratoria en nuestros resabios y diferencias. En
momentos de crisis, no puede haber otra jerarquía que la del trabajo
ni otro abolengo que el del sacrificio. Tampoco puede haber otro
partido que el de Cuba ni otra bandera que la de la patria. Queden
para después las ambiciones personales y las preferencias
ideológicas. Por ahora, aprendamos que no es posible ganar la lucha
al enemigo sin concertar la paz entre nosotros. Que es ilusorio
hablar de plataformas partidistas o de poder político cuando aún no
se ha ganado la libertad ni consolidado la democracia. Que si no
somos capaces de unirnos tengamos por lo menos el sentido común de
no servir a la tiranía atacándonos los unos a los otros. Demasiados
cubanos han sufrido paredón, cárcel, exilio, persecución y penurias
para que quienes hacemos profesión de patriotismo nos neguemos al
pequeño sacrificio de la tolerancia y la concordia entre nosotros
para emprender la recta final de nuestros nuevos caminos hacia la
libertad.
Firmado en Miami y en Cuba el 30 de junio del 2009.
EN EL EXILIO
Alfa 66
Osiel González
Asociación de Colonos de Cuba
Juan Tomás Sánchez
Asociación de Ganaderos de Cuba
Arturo Riera
Asociación de Hacendados de Cuba
Nicolás Gutiérrez, Esquire.
Asociación Pro-Democracia en Cuba
Dr. Luís Baralt- España
Centro Histórico-Cultural de Tampa
Coronel Orlando Rodríguez
Círculo Naval Cubano
Andrés Vázquez
Colegio Nacional de Abogados de Cuba
Dr. Luís Rodríguez-Cepero
Consejo del Exilio Cubano de Tampa
Osberto Fernández, MD
Coordinadora Internacional de Ex-Prisioneros Políticos Cubanos.
Nellie Rojas
Defensa Cívica Cubana
Gilberto Pérez
Federación de Plantas Eléctricas
Calixto Campos Corona
Junta Patriótica Cubana
Arquitecto Julio Cabarga
Movimiento Popular Cubano
Eduardo Vidal Franco, MD-España
Municipio de Pinar del Río en el Exilio
Pedro Perdomo
Partido Nacionalista Democrático de Cuba. Alfredo M. Cepero.
Partido Protagonista del Pueblo
Orlando Bosch, MD
The Cuba Corps
Olga Nodarse Chao
EN CUBA
Asoc. de Mujeres Cristianas Democráticas. Mireya Cruz Morales.
Centro de Documentación Jaime Guzmán. Carlos Nelson Alvarez Elías.
Centro de Información “La Estrella Solitaria”. Roberto Calimano.
Centro de Información sobre Democracia. Carlos Ríos Otero
Foro de Cubanos Demócratas
Mercedes Reigosa Orozco
Fraternidad por el Renacer Evangélico
Rev. José Carlos Pérez
Fundación “María Luisa Garcia-Toledo”
Asela Vega Castillo
Hermanos Unidos
Eduardo León Pérez
Iniciativa Juvenil Democrática para Cuba. Reynier Lodeiro Román.
Instituto Juvenil Cristiano de Estudios
Sociales. Yamilet Hernández Pérez.
Liga de Jóvenes Demócratas
Osvaldo Perdomo Cruz.
Mov. Juvenil de Renovación Nacional
Edelmis Rodríguez Lovaina
Mov. Cívico Nacional “Máximo Gómez Báez”. Mario Izquierdo Sotolongo.
Mov. Pro Derechos Humanos
Israel Silva.
Mov. Republicano Pro Derechos Humanos-Cuba. Carlos B. Lazo Pérez.
Mov. Unidad Nacional Republicana
Pedro Pablo Román.
Mov. Derechos Humanos “Municipios de Cuba”. Pedro Moisés Calderín.
Partido Liberal de Cuba
Reinaldo Hernández Cardona.
Partido Popular Joven Cuba
Rafael E. Avila Pérez.
Partido Popular Republicano
Reinaldo Gantes Hidalgo
Red Juvenil XXI
Rev. Yansel Osorio Pérez
Sindicato Independiente Cambio
Carlos Ríos García.
Unión Lucista
Yusniel Osorio Pérez.
Julio 1,
2009 |